Una paciente de 23 años consultó por un bulto duro bajo la piel, que se notaba al pellizcar la zona. Por su dureza y su crecimiento, generaba preocupación. El diagnóstico fue pilomatricoma, un tumor benigno, y se resolvió con cirugía dermatológica.
El caso
Paciente femenina de 23 años, que consultó por un nódulo duro y móvil bajo la piel, perceptible sobre todo al pellizcar la zona entre los dedos. No presentaba dolor, pero su consistencia firme y su presencia sostenida en el tiempo motivaron la consulta.
¿Qué es un pilomatricoma?
Es un tumor benigno que se origina en las células de la matriz del folículo piloso, la estructura de la piel que da origen al pelo. Es una de las lesiones benignas más frecuentes en piel y, antes de la cirugía, suele confundirse con un quiste.
Por su consistencia muy dura al tacto y porque a veces crece de forma visible, puede generar preocupación en el paciente, como si se tratara de algo maligno. Sin embargo, es un tumor benigno: no se trata de cáncer de piel.
La cirugía
Se realizó la extirpación quirúrgica completa de la lesión mediante cirugía dermatológica, en consultorio. Retirar la totalidad del tumor, con su cápsula, es importante para evitar que vuelva a aparecer en la misma zona.

El resultado
La lesión se retiró por completo. El aspecto irregular, lobulado y de superficie dura que se observa en la pieza quirúrgica es característico del pilomatricoma, aunque a simple vista pueda parecer alarmante.
Mensajes clave
- El pilomatricoma es un tumor benigno del folículo piloso, no un cáncer de piel, aunque su consistencia dura pueda generar esa preocupación.
- Antes de la cirugía suele confundirse con un quiste: el examen dermatológico ayuda a diferenciarlos.
- La cirugía, con extirpación completa de la lesión, es el tratamiento indicado y resuelve el cuadro.
- Ante cualquier bulto nuevo o que crece bajo la piel, una evaluación dermatológica permite un diagnóstico certero.
¿Tienes un bulto bajo la piel que te preocupa?
Una evaluación dermatológica permite diferenciarlo de otras lesiones y, si corresponde, planificar su extirpación.
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